Positive School Climate- Ambiente escolar positivo


Our school expectations guide our actions and our proactive school-wide discipline plan (PBIS).  Our expectations are easy to remember and reflect the standards we expect of ourselves and others at our school.

 

The purpose of our behavior plan is to ensure that every student has the opportunity to learn in a safe, caring and stimulating environment. This takes planning, consistency, teaching and two-way communication between the school and the home.

 

To make this possible, we ensure that:

 

  • Behavioral Expectations are defined: Expectations are clearly stated in our staff handbook and throughout the school with posters and visuals.

 

  • Behavioral Expectations are Taught: The goal of this is to take expectations (like “We are Respectful”) and provide specific examples in different parts of the school and situations. Behavioral expectations and problem solving skills are taught throughout our Proactive School-wide Behavior Matrix. In addition, teachers and administrators are proactive in pre-teaching the expected behaviors.

 

  • Appropriate Behaviors are Acknowledged: at the heart of our Proactive School-Wide Behavior plan is the belief that all students have the right to learn in a safe and caring learning environment that promotes high expectations for academic growth, but also offers students a sense of confidence to freely take the academic risks that make that growth possible. We want to recognize our students that help promote this every day with their choices, and give everyone a chance to encourage others.

 

Through our work as a learning community, all of our students will learn the skills that will help them grow as learners and citizens.

 

LAS EXPECTATIVAS DE NUESTRA ESCUELA GUÍAN NUESTRAS ACCIONES Y NUESTRO PLAN DE DISCIPLINA PROACTIVA (PBIS).  NUESTRAS EXPECTATIVAS SON FÁCILES DE RECORDAR Y REFLEJAN LOS ESTÁNDARES QUE ESPERAMOS DE NOSOTROS MISMOS Y DE LOS DEMÁS EN LA COMUNIDAD ESCOLAR.

 

El propósito de nuestro plan de conducta es asegurarnos que cada estudiante en la escuela tenga la oportunidad de aprender en un ambiente seguro, cuidadoso y estimulante. Esto requiere planificación, consistencia y enseñanza, así como una comunicación mutua entre la escuela y el hogar.

 

La responsabilidad de enseñar las expectativas es de toda la comunidad y específicamente de los padres de familia y los educadores.  Nuestras escuelas están comprometidas con una política de conducta escolar proactiva en la que: 

 

  • Las expectativas de conducta están definidas: hay en las escuelas una lista de declaraciones que comienzan con “Somos (respetuosos, responsables, etc.)…” que definen las expectativas de la comunidad de aprendizaje.  Estas expectativas están específicamente declaradas en nuestro manual escolar y en toda la escuela a través de posters y dibujos o fotos.  

 

  • Las expectativas de conducta se enseñan: en la escuela, las expectativas de conducta se enseñan a todos los alumnos por igual. El objetivo de esta enseñanza es tomar un concepto general de expectativas (por ejemplo, “Somos respetuosos”) y ofrecer ejemplos específicos de cómo actuamos así en cada ocasión y en cada zona de la escuela.  

 

  • Las expectativas de conducta se reconocen: la base fundamental del plan de conducta proactiva de la escuela es la creencia de que todos los estudiantes tienen el derecho de aprender en un ambiente seguro y humanitario que fomenta altas expectativas de rendimiento académico, pero también ofrece a los alumnos la sensación de confianza para así tomar libremente los riesgos académicos que hacen posible el crecimiento. Por eso, ¡reconocemos cuando los estudiantes ponen las expectativas en acción!